Asociación Española de Silicon Valley  

AESV (Asociación Española de Silicon Valley
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Datos resumen.

Año de fundación: 1999
Socios fundadores: Luisa Serna, Gerardo Pardo, Mikel Irízar y César Medrano.
Socios honorarios: Sr. Don Lorenzo González Alonso, ex cónsul de España en San Francisco; Mario Rojo del Busto y su esposa Katherine, abogados de San Francisco.
Presidentes hasta la fecha: Luisa Serna-Borja, Javier Cardona, Rafael Hernández, José Manuel Garde.

Los inicios de la AESV

La Asociación de Españoles del Silicon Valley (AESV) nació el 19 de abril de 1999. Tras un año de trabajo, desde mayo de 1998, finalmente se constituyó como organización gracias al trabajo y esfuerzo de cuatro personas: Luisa Serna, Gerardo Pardo, Mikel Irízar y César Medrano.

Todos ellos, por diversas razones, reconocieron la necesidad que tienen los españoles de conocer gente de la tierra una vez que emigran a Estados Unidos. Sus propias experiencias les llevaron a poner en marcha la organización.

"Desde que llegué a Estados Unidos me di cuenta de que quería contactar con gente española. Por casualidad, fui conociendo a muchos españoles que organizábamos fiestas y nos juntábamos pero de manera informal", explica Luisa Serna, socia fundadora.

Al principio la idea no fue crear una organización independiente sino ampliar las actuales asociaciones de españoles: La Unión española o la Sociedad Cervantes Española. Pero la discrepancia sobre los objetivos de la nueva y joven organización provocó que los caminos de los tres grupos hayan permanecido separados aunque amigablemente unidos.

"Pablo Molinero, me llamó un día preguntando por una organización que nunca llegamos a crear, ya que los primeros intentos de crear una rama joven en otras asociaciones no funcionaron", detalla Luisa.

Tras la conversación con Pablo Molinero (de la asociación IBERIA de Stanford) surgió la idea de crear una asociación propia que no estuviera ligada a las ya existentes. "De lo que nos dimos cuenta es de que queríamos crear una organización diferente", detalla Gerardo Pardo, "más activa y joven que la de los grupos españoles que ya había en el Valle".

La etapa de creación duró casi un año y fue un proyecto en el que mucha gente colaboró de manera desinteresada. Pablo Molinero, consiguió las salas de Stanford donde teníamos las reuniones con los futuros socios y donde siempre hemos celebrado las elecciones.


El ex cónsul de España en San Francisco, Lorenzo González Alonso, además de animar en todo momento ayudó a los fundadores a conseguir una subvención del Estado con la que se puso en marcha la página de web; además, los abogados Mario y Katherine Rojo del Busto colaboraron con nosotros gratuitamente, encargándose de incorporar la AESV como una asociación no lucrativa y asesorándonos en temas legales durante mas de un año.


El apoyo de los socios fue desde los inicios también claramente decisivo. No sólo ayudaron con muchas tomas de decisiones importantes, sino que sus donativos cubrieron los gastos de constitución de la AESV como una organización sin ánimo de lucro.

La primera cifra de miembros en aquellos comienzos fue de unas 60 personas, número que se ha doblado en los pocos años de funcionamiento de la AESV.